Monthly Archives: August 2009

Ni siquiera sabemos lo que es el learning2.0. ¿Ya se habla del 3.0?

No soy un aficionado de las etiquetas y las palabras-claves aunque tengo que reconocer que a veces ayudan a entender conceptos complicados. Es el caso del “2.0″ que hizo que Tim O’Reilly se convirtiera en una estrella hasta incluso para los que no se ocupan de informática o medios digitales.

De todas maneras, hay que reconocer que aplicado a los entornos de educación, el concepto de 2.0 todavía no le queda claro a mucha gente. En la Wikipedia americana se puede encontrar una definición muy buena de lo que es el Learning 2.0:

E-learning 2.0, by contrast (patterned after Web 2.0) is built around collaboration. E-learning 2.0 assumes that knowledge (as meaning and understanding) is socially constructed. Learning takes place through conversations about content and grounded interaction about problems and actions. Advocates of social learning claim that one of the best ways to learn something is to teach it to others.

En principio, todo lo que se trata en este blog se refiere a este concepto:
- colaboración + aprendizaje
- enseñanza + entorno social
- medios digitales que habilitan la socialización + aprendizaje

Pero ya hay quién habla de 3.0. Y esto complica un poco las cosas. Sobre todo porque ahora mismo, septiembre 2009, una definición clara de este 3.0 todavía no existe. Y hay quién aposta por un enfoque, y quién aposta por otro totalmente distinta. Como siempre, en estos casos, se generará una “guerra semántica” hasta que alguien no consiga imponer su versión de los hechos. Por ejemplo Lee Graham en su blog www.elearning30.com aposta por una definición que para mí es en realidad la descripción perfecta de lo que es el 2.0 (social, colaborativo): ¿dónde estaba Lee cuándo se codificó la definición de 2.0? :-) Por otro lado, hay quién aposta por una evolución de los entornos 3D “á la” Second Life y apostan por una visión del e-learning basada en entornos de este tipo. Mi opinión es clara al respecto: todavía es temprano para eso, no existe ni la tecnología ni una conciencia difusa de este tipo de entornos (el hype de Second Life, ya terminado, lo demuestra).

Mi opinión es que el learning 3.0 será lo que muchos llaman el “mobile learning”. Muy claro al respecto Derek E. Baird, que comenta: “Learning 3.0? Mobile, mobile, mobile”.

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Es interesante analizar como la difusión de dispositivos avanzados para la movilidad (smart phone, sobre todo, y consolas portátiles) ha crecido mucho en los últimos años, no sólo contribuyendo a crear una base instalada necesaria, sino también generando conciencia difusa de la importancia de estar siempre conectados y disponer de aplicaciones interactivas estemos donde estemos. Estas son las dos bases necesarias para luego empezar a crear también cultura y sistemas de aprendizaje en este nuevo entorno.

Es un tema que analizaré en futuro de forma muy detallada, porque las aplicaciones en movilidad de tipo location-based ofrecen posibilidades inesperadas de ofrecer formas de aprendizaje. Es más, un nuevo modelo pedagógico probablemente tendrá que crearse, para ajustarse a nuevas necesidades y expectativas.

El presente peligroso de las universidades, según Fast Company

“Technology has changed the productivity equation of every industry except education,”

Bob Mendenhall, Presidente de la Western Governors University on-line

Fast Company acaba de publicar un artículo realmente interesante acerca del tema del papel de la tecnología en el sector de la educación y sobre todo acerca de la forma en la que el mundo de las universidades está intentado “suicidarse”. El texto se llama “How Web-Savvy Edupunks Are Transforming American Higher Education”. Creo que más que el título, es la URL que nos dice más cosas: “who-needs-harvard.html”. :-)

Los puntos a destacar de este texto, realmente bien escrito por parte de la periodista Anya Kamenetz:
-el desafío hoy en día (por lo menos, en EEUU) NO es llevar la tecnología en la universidad. Esto ya lo han hecho los estudiantes, con sus smart phone conectados a Facebook y Messenger 24/7. El desafío es entender como esta tecnología pueda ayudar a reducir los costes y a crear una nueva forma de dialogo con los estudiantes.
- por eso, la mayoría de las Universidades está mal interpretando el gran cambio de la Web 2.0. En vez de poner en discusión su modelo de educación, se limita a (y sin quererlo mucho) hacer esfuerzos de integrar “elementos innovadores” en su oferta didáctica.
- Al otro lado, está naciendo una nueva generación de start-up, creadas por profesores o estudiantes brillantes, que contestan a las nuevas preguntas de un entorno de aprendizaje nuevo y menos estructurado. En 5 Start-ups to watch, Fast Company analiza algunas de ellas. Pues eso, las universidades se convertirán en algo viejo y con poco sentido, si no se actualizan. Y serán las empresas privadas las que jugarán el papel más importante, en la educación del 2020.
- El actual modelo de universidad es increiblemente parecido al original, del año 1.100. :-o En esa época, las universidades eran la respuesta a la escasez de información (y por eso hacía falta reunirla toda en un mismo sitio y allí hacer confluir los interesados en conocerla). Hoy la universidad se enfrenta al problema contrario: la abundancia excesiva de información. El mismo modelo, por supuesto, no sirve.

Hay mucho que aprender, y experimentar, y equivocarse, en este sector. Lo que es cierto es que, el 90% de los demás sectores ya se han transformado debido a las radicales innovaciones del Web, el sector de la educación – sobre todo, universitaria – ha cambiado poco, casi nada. Un rechazo al cambio que es típico de un sector poco acostumbrado a tener que reinventarse.

Libros electrónicos y aprendizaje on-line

Siempre me parece interesante analizar cada nueva herramienta disponible para complementar (o revolucionar) los modelos de aprendizaje a distancia. Además, tengo que decir que siempre he sido un aficionado de los libros electrónicos (por cierto, ¿a alguien le sobra un Kindle en casa? ;) ) La noticia del verano, acerca de este tema, es que El Corte Inglés (en general, una empresa que suele destacar por su enfoque tradicional en muchos aspectos) ha decidido entrar en el mercado de los libros electrónicos.

Una noticia interesante porque realmente, si no se consideran los malos ejemplos de hardware de baja calidad disponible ya desde hace tiempo en cualquier MediaMarkt, el juguete de Amazon es hasta la fecha el único ejemplar medianamente interesante de producto de este tipo. No sólo porque tiene un hardware realmente “usable”, sino también por el modelo de negocio que admite. Los libros electrónicos, sin duda, nunca tendrán éxito sin tener detrás un “almacén” inmenso de títulos disponibles. El mismo problema que Apple tenía en los ’70 para vender sus ordenadores, es decir, la falta de contenidos, hoy en día los productores de e-books lo advierten como ese anillo necesario para completar la cadena del mercado de este nuevo tipo de productos. Así que antes de lanzar el Kindle, Amazon se ha preocupado de poner al alcance del usuario una cantidad de libros digitales impresionantes y también otras herramientas como el acceso a Wikipedia y la posibilidad de subscribirse a periódicos, mensuales, etc y recibirlos con el wi-fi integrado directamente en el Kindle. Lo mismo está intentando hacer El Corte Inglés. Cabe destacar que de momento Amazon se centra sobre todo en el mercado EEUU y en los hablantes Inglés de todo el mundo y es cierto que para los hispanohablantes existe un huecho en la oferta que El Corte Inglés podría satisfacer, con beneficios interesantes.

Para el mundo del e-learning esto representa, yo creo, un nuevo desafío muy interesante a tener en cuenta, porque hasta la fecha se ha producido una ruptura entre el único viejo “tool” de aprendizaje – el libro hecho de hojas de papel – y las distintas aplicaciones que forman parte de lo que se llama “e-learning” (videos, animaciones, ppt, etc.). De hecho, siempre he considerado el libro un elemento perfecto para el aprendizaje para su capacidad de enfocar de forma detallado uno o más conceptos y analizarlos en todos sus matices. Desde que Tim Berners-Lee ha revolucionado el mundo con el invento del Web, expertos como Landow han ido analizando los efectos del nuevo entorno digital aplicados a la creación de textos. De hecho, los estudios de Landow, que se pueden analizar en sus conocidos libros “Hipertexto”, “Hipertexto 2.0″ y “Hipertexto 3.0″, apuntan a la necesidad para el “texto” de tomar una nueva forma en la era del Web. Claro, eso está bien si consideramos que todos los textos puedan vivir en un entorno digital. Pero por supuesto muchos textos hasta ahora no han podido beneficiarse de una existencia digital. Y principalmente la razón es que faltaban “hardware” que nos permitieran disfrutar de dichos textos de forma cómoda (¿a qué no da gusto bajarse un Pdf de Amazon y luego leerlo con un notebook?). Es cierto que los nuevos dispositivos portatiles como los smart phone han intentando también asumir esta funcionalidad, pero en general no están diseñados para eso y se nota (pantalla demasiado pequeña, falta de botones expresadamente pensados para disfrutar de un texto, etc.).

La noticia del Corte Inglés me parece por esta razón más importante de lo que a primera vista parece. Se abren indiscutibles espacios de desarrollo de herramientas de aprendizaje. Creo que los principales proveedores de e-learning deberían analizar estos nuevos dispositivos y averiguar si existe un mercado para nuevos contenidos que pueden bien complementar un curso a distancia o costituir la parte central de un proyecto de formación. Es un tema que merece la pena profundizar más. Lo haré en futuras entradas.

UPDATE: Interesante noticia de hoy de All Things Digital acerca del lanzamiento del nuevo e-book de Barnes&Noble, que da fuerza a este tema aún más (en este caso, en el mercado de EEUU).