Uno de los debates más intensos que la web 2.0 ha generado alrededor de los sistemas de aprendizaje es si el concepto de auto-aprendizaje puede adquirir más fuerza que en pasado. Es cierto que las herramientas que nos pone al alcance hacen que auto-formarse resulte cada vez más sencillo y también avanzado. Es decir, ya no sólo se trata de disponer del acceso a la formación, sino también de organizarla, estructurarla, etiquetarla y compartirla.

Una de las charlas más interesantes del TED de este año, versión 2011, ha sido la de Salman Khan, consultor de temas financiero que por casualidad se ha convertido en un nuevo mito del sector de la educación contemporáneo. La leyenda dice que hace tiempo, para dar clases de apoyo a sus sobrinos, debido a la necesidad de viajar y no poder estar a su lado, empezó a grabar cortos vídeos que ponía en YouTube para ellos. Lo que le sorprendió, cuenta en el TED, es que a sus alumnos les gustaba más la versión en vídeo que el tenerlo en persona, frente a ellos, explicando los conceptos. Al principio se sorprendió mucho, pero luego entendió que esto tenía varias ventajas que antes no había considerado:
1. Poder volver a ver los conceptos clave cada vez que lo necesitaban
2. No morir de la verguenza para volver a preguntar las mismas cosas mil veces
3. Poder comparar conceptos de una clase con los de otra, viendo los vídeos de forma cruzada

Poco a poco los vídeos han recibido más visitas y Khan ha creado un website de auto-aprendizaje llamada Khan Academy que ya incluye más de 2.000 vídeos de auto-formación dedicados a todos los temas que alumnos de primarias y secundaria pueden estar interesados en ver para repasar sus conocimiento (y nosotros los adultos también, para volver a descubrir cosas que hemos olvidado…). El tipo de público de la academia se está ampliando y el objetivo es cubrir todo tipo de temas de interés de niños, adolescentes y adultos, para proporcionarle los conocimientos que quieren, cuando lo necesiten y organizados de la forma que ellos precisen. Un proyecto interesante y con mucho futuro.
Esta infografía del blog de Voxy que Jane Hart ha re-publicado en su blog, me parece muy bien hecha. Nos enseña la brecha digital entre los que son más jóvenes hoy en día (y potencialmente ya preparados para dar un salto a formación en movilidad) y los que menos (potencialmente menos preparados) [Clic para verla más grande]
Artículo publicado en Generación Digital

Quiero con este texto analizar una interesante publicación de la MacArthur Foundation dedicada a explorar
como están cambiando o deberían cambiar las instituciones académicas en la era digital. Es posible descargar el texto completo gratis en el Kindle de Amazon (también disponible en el Kindle for PC).
El punto de partida de este texto, si queremos algo idealista en sus premisas, es que el principal cambio que Internet ha generado en los últimos diez años, para nuestras civilizaciones, está en el papel central que otorga al aprendizaje.
Interconectando documentos, know-how y también personas, in una comunidad global entrelazadas de miles de formas distintas, a la vez, en una única telaraña cuyos límites es difícil imaginar y entender, Internet ha generado tanto una “potencialidad” como una “necesidad” de aprender antes nunca experimentado en nuestras sociedades. De alguna forma ha destapado una necesidad anteriormente inconsciente.