Artículo publicado en Generación Digital
Me dedico al sector de la formación pero mi background es de comunicación, con estudios enfocados a antropología y sociología, y quizás por esta razón siempre concedo gran importancia a los aspectos culturales cuando hablamos de nuevos medios de comunicación o relación.
Por esta razón, leyendo el interesante texto de Henry Jenkins, Confronting the Challenges of Participatory Culture: Media Education for the 21st Century, que analiza este tipo de tema de forma muy detallada, me he animado a escribir este corto texto en Generación Digital.
Lo que Jenkins y los demás autores de la obra se proponen explorar es la necesidad de generar en las personas (basicamente en los niños de hoy en día, en los adolescentes) un nuevo tipo de cultura que no sólo refleje la comprensión de los medios de comunicación masivos como la televisión sino que prepare a las nuevas generaciones a entender el nuevo concepto de cultura participativa que la Web 2.0, la cultura colaborativa de nuestra época ha generado.
La premisa en la que está fundamentado este trabajo es la siguiente: ¿de verdad el actual sistema escolar nos aporta lo que necesitamos? La conclusión es contundente…
Artículo publicado en Generación Digital

Quiero con este texto analizar una interesante publicación de la MacArthur Foundation dedicada a explorar
como están cambiando o deberían cambiar las instituciones académicas en la era digital. Es posible descargar el texto completo gratis en el Kindle de Amazon (también disponible en el Kindle for PC).
El punto de partida de este texto, si queremos algo idealista en sus premisas, es que el principal cambio que Internet ha generado en los últimos diez años, para nuestras civilizaciones, está en el papel central que otorga al aprendizaje.
Interconectando documentos, know-how y también personas, in una comunidad global entrelazadas de miles de formas distintas, a la vez, en una única telaraña cuyos límites es difícil imaginar y entender, Internet ha generado tanto una “potencialidad” como una “necesidad” de aprender antes nunca experimentado en nuestras sociedades. De alguna forma ha destapado una necesidad anteriormente inconsciente.
Os invito a leer este artículo del principal experto al mundo sobre temas de “empresa 2.0″ y “social media”, Andrew McAfee del Center for Digital Business (MIT Sloan School of Management) y autor del libro Enterprise 2.0. Después de tanto hablar de una generación, la de los Millennials, que supuestamente cambiará radicalmente las empresas, McAfee se pregunta si esto es cierto o si nos estamos engañando. Como uno de los lectores le contesta, “quizás tiene más que ver que hoy en día son jóvenes, pero hay que ver que ocurre en cuanto maduren más”.
Comenta McAfee:
Estoy totalmente de acuerdo de que los Millennials tienen costumbres diferentes a la hora de usar la tecnología, comparado con los trabajadores más viejos. Básicamente, consideran la “empresa 2.0″ como lo básico, lo que tiene que existir por defecto más que una cosa que asusta. Pero esta es la diferencia más grande que veo. Creo que el entorno de trabajo cambiará a la Generación Y más que lo contrario.
Un debate interesante que no os podéis perder, en las páginas de Harvard Business Review.
Por fin he podido leer, este fin de semana, un libro que hacía mucho que quería tener entre mis manos y devorar, Las 10 caras de la innovación de Tom Kelley. Para cualquier persona involucrada en procesos de innovación, Tom es algo más que un ejemplo: es la persona que mucho más que otras más conocida que él, ha logrado convertir la innovación en negocio y en aportar valor a los negocios a través de un proceso de constante innovación. IDEO es, por supuesto, no sólo una empresa sino sobre todo un concepto de como convertir una visión en un negocio rentable y muy concreto.
El libro es en sí un resumen de la visión actual de IDEO hacia la manera más correcta de innovar. Por supuesto, para los que estamos en este sector de los Social Media y de E-Learning, “innovación” es una palabra tan abusada que en general produce reacciones contrarias a las esperadas. De hecho, yo soy el primero en intentar NO usar nunca esta palabra a la hora de proponer soluciones a los clientes de mi empresa, porque la típica reacción es de rechazo. Es comprensible, me muevo en un sector donde muchos vendedores de humo la usan cada 5 minutos para proponer soluciones mágicas a los problemas corporativos.
Pues, es refrescante en cambio ver como se puede innovar con un planteamiento muy pragmático y enfocado a proponer soluciones que realmente pueden cambiar el funcionamiento o los negocios de una organización.
En la descripción de los 10 perfiles que hacen falta para innovar, Tom habla con mucho cariño del perfil del que menos se suele comentar, el antropólogo. ¿Un antrópologo en la empresa? Parece más un título de una película que una realidad. Pero vamos a ver…
En todos los sectores innovadores confiamos muchos en los que más conocen la técnica. En mi sector, por ejemplo, los que más saben de tecnología web. Pero en todo esto, muchas veces nos olvidamos del porque innovamos. Es decir, es interesante disponer de expertos que sepan como hacer las cosas, como innovar productos, procesos o servicios.
Pero al final y al cabo, si no sabemos porque lo hacemos, admitamoslo, nuestra visión de empresa es bastante limitada y inútil.
Como Tom Kelley, yo también siento un cariño muy fuerte para la antropología, he leído docenas y docenas de libros de antropólogos y considero esta disciplina una de las más importantes de las ciencias sociales contemporáneas. Precisamente porque nos ayuda a construir una visión.
El antropólogo es una persona que sabe abstraerse de sus propios conocimientos y de su cultura (en general muy amplia y variada) para mirar con detenimiento a los hechos y proporcionar una visión. En cada proceso de innovación, pues, empezar con un estudio antropológico nos podría aportar mucho más que una mayor comprensión de lo que estamos haciendo. Nos podría ayudar a entender el porque innovamos, las razones que nos empujan a cambiar la forma de hacer las cosas.
Creo que después de este libro de Kelley volveré a leer los clásicos de Malinowski y a profundizar los temas de ciberantropología. Algo que, por cierto, recomiendo a cualquier persona involucrada en procesos de innovación.